AGUA DE LIMÓN, DE CLARA FUERTES


SINOPSIS

“ Me llamo Clara.
Clara, como la mujer anciana de la portada de este libro.
Era mi bisabuela.
A su lado reposa mi madre. Tenía la misma edad que yo.
Tan solo doce años.
Doce años no son nada, apenas el inicio de una primavera que está aún por florecer; pero fue precisamente a mis doce años cuando recibí su herencia, hecha de palabras, de memorias, entre almohadones y susurros.
Durante las largas siestas de su último verano, mi abuela Magui me relató su vida, la recuperó para mí. Vivencias únicas, la historia de nuestra familia en un momento trágico en el que España se moría de tristeza.”

LA AUTORA

La misma sinopsis del libro ya nos sirve de presentación de la autora pero en la contraportada del libro leo además que Clara Fuertes nació en Castilla pero que su alma siempre tuvo algo de aragonesa.
“Viajera incansable, amante del Arte, de la literatura y de la enseñanza, descubriría algo tarde cual iba a ser la esencia de su vida. La palabra. La palabra escrita.”
Además de Agua de limón ha publicado al menos otros dos libros, Otoño desde mi ventana y ¡ Háblale! … a quien comprenda tus palabras.

¿QUÉ EDICIÓN LEO?

Edición para Kindle en formato digital de marzo de 2014.
Extensión de 314 páginas a un precio de 2,99 euros.

¿POR QUÉ LO LEO?

Por pura intuición. Todos los días recibo las ofertas de kindle flah y esta vez llamaron mi atención el título y la portada del libro. Sin saber nada más ni del libro ni de su autora decidí que tenía que leerlo y lo compré.

MI OPINIÓN

Empezaré por lo fácil: me ha gustado mucho.
Lo que seguramente me va a resultar más difícil ( yo no soy escritor) será explicar mis sensaciones con la lectura de este libro.
Tenemos un personaje central, Magui, que por la propia estructura de la novela acapara todo el protagonismo siendo además quien, a través de su nieta Clara, nos va contando la historia en primera persona solo a veces interrumpida por la propia niña para aclarar algún aspecto, como las escenas de amor, o protestar por ver interrumpida la narración por la siesta.
En torno a Magui conoceremos a su familia, padres y hermanos con vidas distintas y a veces distantes pero que siempre acabarán volviendo a ese nexo común. Cada hermano con su vida y sus circunstancias y aunque protagonistas solo tangenciales, perfectamente dibujados.
Agustín del que conoceremos su afán por la cultura y sus ansias por enseñar. Una historia de amor que no deja de emocionarte aunque sepas, por que lo sabes desde el principio ( por eso me atrevo a ponerlo aquí) que será una historia truncada.
Por último otros personajes que relacionados con la vida laboral de Magui en Zaragoza van completando el cuadro ( Sara, Pura, Elvira…)
Dos localizaciones fundamentales Sabinas y Zaragoza siempre presentes a lo largo de la historia, como el agua de limón que nos acompañará en los malos y en los buenos momentos.
Y una ambientación histórica marcada por la guerra civil con sus prolegómenos y sobre todo con sus secuelas. Unas circunstancias de las que dice algo así como que la prudencia quedó encerrada y alguien perdió las llaves.
Todo esto contado a Clara por una de sus abuelas maternas ( tampoco desvelo nada si digo que tenía dos, se sabe muy pronto) en las siestas de esos veranos que todos hemos vivido.
Y aquí radica para mi lo mejor de la novela ese tono, ese ambiente que te recoge y te abraza en la comodidad de la cama para contarte una historia, una historia que te envuelve, que tendrá momentos alegres y momentos tristes pero que quieres conocer porque te interesan las personas, lo que les pasa, porque entiendes sus dolores y sus risas, sus angustias y sus gozos.
Y un lenguaje que me parece que fluye con sonoridad, una prosa llena de figuras que a veces parece poesía.
Agradable lectura, bonitas historias y un lenguaje muy cuidado me parecen elementos más que suficientes para invitar a pasar un buen rato con la lectura de Agua de limón.

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