INSOMNIO


Volvió a darse la vuelta para recostarse sobre su lado izquierdo. Hacía tiempo que había perdido la cuenta de las veces que había repetido esa maniobra: hacia la derecha, hacia la izquierda, incluso alguna vez probó boca abajo pero no había forma.
En la postura actual podía ver la hora en su despertador. La una y cincuenta y dos. Llevaba más de dos horas en la cama sin poder conciliar el sueño; no podía evitar sufrir si él no estaba en casa.
Se puso una camisa sobre los hombros y bajó a la cocina. Al recorrer los pasillos y la escalera pudo comprobar lo que ya sabía: que no había vuelto.
Mientras se calentaba un vaso de leche pensaba en lo que había crecido en este último año. Era inevitable, inherente a los seres vivos: crecen, maduran y necesitan vivir su propia vida, mostrarse a ellos, y también a los demás, que son independientes.
El microondas emitió su aviso: la leche estaba lista. Se acercó con el vaso a la mesa mientras retomaba sus pensamientos intentando racionalizar la situación. Es ley de vida se repetía; por más que sufra no puedo ni debo encerrarlo en una jaula de oro.
Todo esto ya lo había pensado cuando él era pequeño. Encerrarlo hubiera sido amortajarlo, enterrarlo en vida, cortarle las alas y negarle una existencia a la que tenía todo el derecho. No se podían poner trabas a la existencia ni a la libertad.
Reconfortada con el calor de la bebida subió de nuevo a su habitación y se tumbó en la cama. El cansancio acumulado durante toda la jornada le fue sumiendo en un agradable sopor.
Cuando volvió a mirar el despertador eran las cinco de la mañana pero su cara esbozaba una suave sonrisa mientras volvía a cerrar los ojos sabiendo que en unos segundos volvería a dormir. Ninguna sensación podía equipararse al ronroneo de su gato acomodándose a los pies para dormir. Había vuelto de sus correrías nocturnas y se disponía a descansar.
Los sueños serían ahora más dulces.

THE CONTINENTAL, LA ALEGRE DIVORCIADA

Esta madrugada se habrán entregado los premios Óscar de cine y me pareció que era una buena excusa para comenzar un ciclo de música de cine.
El primer óscar a la mejor canción original se entregó en 1934, por la canción The Continental que aparecía en la película The Gay Divorcee conocida en España como La alegre divorciada.
Siempre es bonito ver a Fred Astaire y Ginger Rogers pero si preferís la canción con letra aquí tenéis una versión de Frank Sinatra.

CONCIERTOS DE BRANDEBURGO, DE JOHANN SEBASTIAN BACH

Gracias a la anterior entrada dedicada a Johann Sebastian Bach pude descubrir que también era uno de los compositores favoritos de una gran amiga. Hablamos, además, de lo variada de su música con composiciones para flautas, violonchelos, órganos, conciertos..., por no hablar de la larga lista de músicos con ese apellido.
Así que ahora tocaba algo distinto a la Tocata y Fuga; el Concierto de Brandeburgo nº 4 en Sol Mayor  ( BWV 1049), en concreto su primera parte.
Los intérpretes: Claudi Arimany, Eduard Sánche y I Musici di Vivaldi.
Está decidido, iré intercalando música clásica
Feliz lunes y mejor semana a todos.

BORN THIS WAY, LADY GAGA

Lady Gaga. Como tantas veces está Aquí gracias a Laura y Marcos que por cierto se quedaron impresionados de su increíble directo.
A punto de cumplir 26 años, Lady Gaga es cantautora, productora musical, bailarina y pianista ( en lo referente a la música) y en cualquier caso una persona con fuerte personalidad.
Don't be a drag, just be a queen                  No te arrastres, sólo sé una reina
Whether you're broke or evergreen            No importa si estás en quiebra o eres rico
You're black, white, beige, chola descent    Si eres negro, blanco, crema o mestizo
You're lebanese, you're orient                    Si eres libanés u oriental
Whether life's disabilities                           Si las discapacidades de la vida
Left you outcast, bullied or teased             Te han convertido en marginado, acosado o burlado
Rejoice and love yourself today                 Alégrate y ámate hoy
'Cause baby, you were born this way         Porque cariño, tú nacistes así
No matter gay, straight or bi                     No importa si eres gay, hetero o bi
Lesbian, transgendered life                       Lesbiana o bisexual
I'm on the right track, baby                        Voy por el camino correcto cariño
I was born to survive                                 Nací para sobrevivir
No matter black, white or beige                 No importa si eres negro, blanco, crema
Chola or orient made                                mestizo u oriental
I'm on the right track, baby                       Voy por el camino correcto cariño
I was born to be brave                             Nací para ser valiente
I'm beautiful in my way                            Soy hermosa a mi manera
'Cause God makes no mistakes               Porque Dios no comete errores
I'm on the right track, baby                      Voy por el camino correcto, cariño
I was born this way                                  Yo nací así


VELETA


Mi vida nunca fue convencional.
Puedo recordar con todo detalle el día de mi nacimiento y lo que allí aconteció. Sorpresa no es la palabra exacta - ¿qué podía esperar si nada sabía? – pero puedo asegurar que cierta conmoción si produjo mi alumbramiento.
La cara de mi padre oscilaba entre la extrañeza y la consternación aunque reconozco que el personal sanitario, quizás más acostumbrado a lo imprevisto, mantuvo un aceptable nivel de compostura.
Sólo a mi madre, afianzada por los ancestrales lazos de la maternidad, no parecía incomodarle que su hija fuera una veleta:
- “Es tan bonita, ¿has visto que finita es?” – repetía a todos los familiares y curiosos atraídos por lo insólito de mi naturaleza.
Lo peor fue en el colegio; la pedagogía nunca fue el fuerte de las monjas. Se empeñaban en atarme y achacaban mi constante movimiento a una combinación de falta de interés por sus enseñanzas y un afán de notoriedad desmedido. Lo primero era cierto, a que negarlo, pero lo segundo… si algo sobraba en mi vida era la mirada de ojos embobados interrogándose sobre lo que veían.
Mi carácter afable y una imposibilidad física para discutir o llevar la contraria me granjearon una infancia sin problemas y una adolescencia solitaria. Ningún grupo me quería, todos me consideraban traidora por mis constantes cambios de sentido. Que el aire soplaba gótico, yo era una tétrica veleta; que soplaba hippie, yo con mariposas y florecillas.
Ninguna tribu estaba dispuesta a tolerarlo y yo no podía ofrecer una fidelidad a prueba de cambios de corriente.
Meditaba un día, ayudada por una suave brisa marina, sobre la hipocresía del género humano -¿cuántos más veletas que yo se encuentran por ahí que dicen hoy blanco y mañana no sólo negro sino yo nunca dije blanco?- y mi futuro en soledad cuando mi móvil vibró al recibir un mensaje:
“Hola, no me conoces pero me han hablado mucho de ti. Soy un catavientos y me gustaría conocerte ¿podemos vernos?”
“Un SMS con todas las letras, esta relación promete” me dije.

CRIMEN Y CASTIGO, DE FIÓDOR M. DOSTOIEVSKI

Tenía ganas de regresar a los clásicos rusos y Crimen y castigo parecía una buena opción.
Fiódor Mijailovich Dostoievski es uno de los principales escritores de la Rusia Zarista (Moscú 1821, San Petersburgo 1881).
Su literatura explora la psicología humana en el contexto de la sociedad rusa del siglo XIX.
El título original es Prestuplenie i nakazanie y voy a emplear una edición del 2006 De bolsillo, Clásica, con un precio de 9.95 euros.
La traducción es de Rafael Cansinos Assens cuya vida también merecería ser revisada.

TUBULAR BELLS, MIKE OLDFIELD

Tubular Bells se presentó en mayo de 1973 como el producto de un proceso de grabación y mezcla en el que Mike Oldfield tocó más de veinte instrumentos.
He de reconocer que es uno de los primeros discos que me cautivó y me convirtió en un seguidor de su autor.
Lo difícil era escoger un fragmento por lo que me decidí por traer el primero de todos ellos.
Feliz lunes y mejor semana a todos.

DILEMA


¿Ser o no ser?
Menudo dilema para pasar a la historia: celos, venganza, incesto, corrupción, poder... ya se nota que Hamlet era un príncipe.
Aquí estoy yo a mis treinta años con más preguntas, dudas y conflictos que Hamlet cuatrocientos años después; eso sí, quizás algo más mundanas.
Ganarás el pan con el sudor de tu frente, nos decía el padre Montañana, y vale, hasta ahí llego, pero ¿y todo lo demás? ¿De dónde saco suficiente sudor para el coche, la casa, las vacaciones, los móviles...?
Mejor lo dejo. Ya que no me conviene agobiarme pero no puedo evitarlo. Todo era más fácil en el colegio, el padre te explicaba lo que estaba bien y lo que estaba mal y salías de allí convencido de saber lo suficiente como para enfrentarte a la vida: menudo idiota yo que me lo creí.
Qué pronto descubrí, eso sí, a base de recibir un golpe tras otro, que las buenas acciones suelen tener alguna mala consecuencia y viceversa. No estaba preparado para eso.
Treinta años, dos carreras universitarias y un postgrado y sólo ahora, desde que acepté este trabajo puedo pensar en casarme con Patricia, irnos a vivir a una casa en las afueras y tener hijos. Esa es la parte buena, sí, pero el trabajo también aporta muchas malas, y no puedo negar que ya lo sabía. Entre ellas el estar aquí, una fría mañana de abril, en la Casa de Campo vestido con un rídiculo chándal mientras apuro las últimas caladas del ducados, apoyado en un banco.
Basta ya de quejas, ya me decía mi padre que al trabajo se va llorado y dejando las amarguras en casa.
Joder, las ocho y sigo aquí, a correr. No llevo ni cien metros y ya me falta el aire, tendré que plantearme esto del tabaco. No si me podré acostumbrar a esta anarquía de horarios que hacen que el trabajo pueda llegar en cualquier momento pero para los tiempos que corren no puedo ni debo quejarme.
Vaya, aquel chándal es aún más llamativo que el mío. Se acerca al ritmo de mis pulsaciones pero yo a lo mio; por cierto, voy a sonreírle.
Con lo calentito que se está en el coche y me vuelven los malditos dilemas ahora con una pizca de remordimiento. A callar; faltaría más.
Aquí no hay marcha atrás. Tomé una decisión y he de ser consecuente. Debo ser un profesional. El primer encargo puede ser decisivo y no iba empezar mi carrera racaneando así que al comprobar el objetivo - ¿por qué le sonreiría? - le metí tres tiros. Si es verdad lo que dicen, a un buen asesino le basta con un par de faenas al mes para poder retirarse a los cincuenta años, y si es por la de indeseables que hay tengo trabajo para rato.
Estoy seguro que si centro mi trabajo en los malos podré acallar mi conciencia y si con eso no basta... bueno ya vale, cada cosa a su tiempo.
En todos los trabajos el primer día es decisivo y creo que he cumplido. Estoy contento, ahora ya podré formar una familia.

CON EL AGUA AL CUELLO, DE PETROS MÁRKARIS (II)

La novela es la quinta de la serie protagonizada por el comisario Kostas Jaritos y en mi opinión son varios los elementos a destacar:
- la trama "negra" en si en la que podemos asistir a las investigaciones en las que participan varios niveles de la policía ( empezando por la brigada antiterrorista empeñada en que sea tema de su incumbencia), policía científica y visiones de distintos jefes desde el director general al ministro. Por cierto, aquí Jaritos demuestra cierta mejoría en el trato con sus superiores. La investigación da varios giros que terminan avalando la competencia de la brigada de homicidios en el caso
- la situación sociopolítica de Grecia que actúa a modo de escenario de toda la trama. Son continuas las alusiones a la crisis y al sometimiento al Fondo Monetario que por ejemplo se traducen en constantes manifestaciones que dificultan el movimiento de los protagonistas por Atenas
- el círculo familiar que acaba de ampliarse: el relato comienza con la boda de la hija del comisario con Fanis, el médico que atendió a Jaritos cuando sufrió el ataque al corazón y se ve también la influencia de la crisis en una pareja joven. Aquí destacan sobremanera las aportaciones de Adrianí la mujer de Jaritos con certeros diagnósticos de la situación
- mención especial a la "hermandad entre pobres" que hacen que se compre un Seat y que vayan con España en la final de la copa del mundo.
En resumen un fantástico libro que se lee con facilidad y que consigue hacerte sonreír en más de una ocasión.

EL VAGÓN DE LAS MUJERES, DE ANITA NAIR

SINOPSIS "En la estación de Bangalore, en la India, Akhila, una mujer soltera de cuarenta y cinco años está a punto de realizar su ...