MAMA KLAUS, LaBELLE

El día de hoy merece que me salte la música de series; por más que me resista tiene que acabar viniendo por Aquí un villancico.
El de hoy es con sabor a rock de los años cincuenta.
Me entero de la existencia del grupo, que es nuevo, gracias a una entrevista con el director de cine Juanma Bajo Ulloa que es su productor.
El grupo LaBelle y la canción Mama Klaus; me gusta como suenan.
Por cierto esta es la entrada 1001 de Aquí.
Feliz lunes, mejor semana y estupendas fiestas.


LAYOS, LA HISTORIA DE UN MITO GRIEGO, DE JOSEP ASENSI (II)

Layos, la historia de un mito griego se desarrolla en la sociedad aquea en la Edad de bronce.
En la novela se van entremezclando los elementos mitológicos a los que Josep Asensi otorga un papel no siempre acorde con la tradición.
Pero veremos pasar por la novela muchos de esos personajes mitológicos: ( Layos, Crisipos, Edipo, La Esfinge, Yocasta, Antígona...)
Asistimos a las lecciones del futuro príncipe que nos permiten conocer más de ese periodo de la historia, sus costumbres, su estructura social, las disputas entre distintos reinos y como su enamoramiento de Crisipos se transforma en una historia de amor de trágicas consecuencias.
En cuanto a la estructura el autor va intercalando entre los capítulos de desarrollo unos fragmentos  de gran fuerza dramática comenzando por el que abre el libro, El lamentos de Crisipos y seguido por cinco interludios en el que destacaría aquel en el que Pelops lanza la maldición a Layos: "... Deseo que jamás conozcas las alegrías de un padre, y sí el dolor. Deseo que jamás puedas sujetar un bebé en tus brazos, ni presenciar sus gateos, ni abrir las manos ante sus primeros pasos, ni consolar sus penas, ni curar sus rodillas desolladas, ni jugar en el suelo. Deseo que jamás tengas un hijo. Y si algún día lo tienes, espero que sea la causa de tu desgracia."
Maldición que no solo alanzaría a Layos sino también, por mucho que luchara por evitarla, a Edipo, Yocasta y Crisipos.
La novela se lee de forma ágil, está muy bien escrita y además nos permite conocer algo más de esa época en territorios griegos. Absolutamente recomendable.

ENREDO

Enredo (Soap en su nombre original) es una serie americana de televisión que se emitió durante cuatro temporadas de 1977 a 1981.
Básicamente la recuerdo como una serie un poco absurda y desquiciada que me hacía reír. Se centra en la historia de dos hermanas y a través de ellas de dos familias los Campbell y los Tate, humildes los primeros y ricos los segundos.
Recuerdo especialmente al mayordomo de los Tate ( Benson) y a un joven Billy Crystal hijo de Mary Cambell y su primer marido.
Feliz lunes y mejor semana a todos.


EMBRUJADA

Embrujada ( Hechizada en los países de habla hispana y Bewitched en el original) fue una comedia de situación estadounidense emitida originalmente durante ocho temporadas de 1964 a 1972. Los protagonistas principales eran Elizabeth Montgomery, Dick York y Agnes Moorehead.
En 2005 se estrenó una película basada en la serie y protagonizada por Nicole Kidman y Will Ferrer con el mismo título.
Feliz lunes y mejor semana a todos.

LAYOS, LA HISTORIA DE UN MITO GRIEGO, DE JOSEP ASENSI

Este es otro de esos libros que deriva de los encuentros del Bibliocafé y en concreto de los celebrados alrededor de la novela histórica.
Su autor, Josep Asensi, es uno de los asistentes habituales a esas tertulia y Layos, la historia de un mito griego es su primera novela.
Layos, mítico rey de Tebas, era un personaje mitológico acusado del rapto de Crisipos, hijo bastardo del rey Pélops. hecho que le merecería la maldición que más tarde transmitiría a su hijo Edipo.
La historia se desarrolla en la sociedad aquea de la Edad de bronce de la que admito mi desconocimiento, aliciente añadido para la lectura del libro.
Yo utilizaré la edición digital que puede encontrarse en Amazon al precio de 2,68 euros.
En papel Ediciones Evohé lo publica pudiendo comprarse por 16,40 euros

AEROPUERTO. OJALÁ (IV)


Gracias a su pequeño equipaje pudo dirigirse directamente hacia el control de pasaportes. Había cruzado su Rubicón, quemado sus naves y, contra toda lógica, lo apostaba todo a una carta.
Los latidos fueron aumentando conforme se acercaba a la salida.
La apertura de las puertas al salir de la salas de los aeropuertos siempre le hacía sonreír. Nunca sabías lo que podías encontrarte: niños, enamorados, conductores con un nombre escrito en un papel ( cuántas veces había leído el suyo). Pero ahora todo era distinto. Regresaba a su país, le seguía sonando raro pero así sería.
Apenas unos pasos; cuando las hojas de las puertas se fueron separando una marea de flores rojas inundó sus ojos. Las lágrimas no disminuyeron la intensidad de su sonrisa.
Había vuelto a casa.

FRIENDS. I'LL BE THERE FOR YOU

En un repaso de series no puede faltar Friends una de las grandes series de la historia de la televisión. Se mantuvo en antena durante diez años, desde septiembre de 1994 a mayo de 2004.
He de confesar que cuando me la encuentro en alguno de los canales siempre me quedó un ratito y siempre me sigo riendo.
Como dice la canción, que por cierto interpretan The Rembrandts, I'll be there for you ( Estaré allí para ti o por ti no lo sé muy bien).
Feliz lunes y mejor semana a todos.


EN EL AVIÓN. OJALÁ (III)


Mientras el avión rueda por la pista cogiendo velocidad voy abriendo la pequeña carpeta que contiene los papeles de la vida que quiero recuperar.
El primero aún me duele. Es una cuartilla -¿seguirán haciéndose?- con la tonalidad característica de los escritos duplicados con hojas de calco y el evidente paso del tiempo. Pero la hoja está lisa, la guardé como copia nada más escribirla y hasta hoy no la había vuelto a mirar. Noto un dolor antiguo, sordo, ya sin lágrimas.Quiso ser una catarsis y acabó siendo una ruptura que jamás deseé.
Juan, nunca podré perdonarte. Eras mi hermano mayor, mi caballero, mi guardián, mi confidente, el soporte que jamás falló, el aliento continuo, la razón de mi permanencia en casa.
Todo se desmoronó con la intensidad de un terremoto que agitara nuestros cimientos. Y con la misma rapidez.
Sabías de los problemas de papá con el alcohol, de su carácter, del constante maltrato al que sometía a mamá aunque nunca le pusiera la mano encima. No le hacía falta para ser cruel.
Sin tu respaldo en comisaría, me tomaron por una niña mimada con ganas de vengar la afrenta de algún capricho insatisfecho.
Cómo olvidar la escena. Todos de pie con el inspector, que además era amigo de mamá, ella y tú sonriendo: y “…perdónela Martín no sé que le puede haber pasado”, y él en un tono odiosamente paternal “… nada, nada María. Olvídese de todo. Aquí no ha pasado nada”.
Humillada, traicionada por ti, por lo más amado.
No volveré a casa, ¿para qué, si ya no puedo quererte?
Berlín 1978
Desaparece la señal de los cinturones y la gente empieza a levantarse y pasear por los pasillos. Fui dura. Fechar la carta debió ser mi único gesto de humanidad. Corté los lazos y treinta y siete años después me encuentro buscando los cabos…
Recogen la cena -o el desayuno, siempre me lío en estos vuelos- y aprovecho para volver a la carpeta: una foto en El Retiro con una estética progre que me hace sonreír y los colores de la cámara Werlisa. Sentados en una ladera Luisa, Gonzalo, Maribel, Salvador, Carlos y Francisco me acompañan. El mismo Francisco con el que alguna noche aún sueño y que no he vuelto a ver desde aquella tarde.
Con la cabeza apoyada en la ventanilla intento imaginar como sería mi vida con él. Fue mi primer amor; con él fueron los primeros besos de pasión, de deseo, distintos de aquellos otros que solo eran pruebas que había que superar. Estoy segura de que si mi salida no se hubiera precipitado nos habríamos acostado. Nos queríamos de verdad, y quién sabe, con nuestra ingenuidad lo fácil sería haberse quedado embarazada. Sonrío de miedo al pensarlo pues abortar era poco menos que jugar a la ruleta rusa y casarse algo parecido. Éramos tan jóvenes; no sabíamos mucho de la vida pero menos del sexo. Nuestra mayor proeza vital había sido inundar el campus con claveles rojos para celebrar la revolución portuguesa y nos parecía, qué inocentes, que ya podíamos con todo. Cuando el ambiente me resultó ya insoportable separarme de él fue lo más difícil.
Vuelvo a mirar la fotografía. Luisa siempre fue la más decidida .Por mis estudiantes me vi inmersa en la redes sociales y de ella recibí una solicitud de amistad. Al aceptar y hablar con ella todo se precipitó como las fichas de dominó. Demasiado tiempo había vivido fuera de mi mundo.
Gonzalo el más divertido de todos nosotros siempre con ganas de fiesta y ahora pasando por un difícil trance. Tiene un cáncer que por mi experiencia sé que no le permitirá vivir más de dos o dos años y medio.
Maribel, a la que conocía desde el colegio pues vivíamos en la misma calle. La amiga que conocía todos mis secretos, mis ilusiones, mis miedos; la única persona con la que mantuve cierta relación durante mi primer año fuera de España.
Salvador, ¿qué puedo decir? La primera de las impresiones al hablar con Luisa y enterarme de que fue uno de los primeros fallecidos por sida en España.Imagino el sufrimiento en aquellos años en que el sida era considerado poco menos que una maldición.
Carlos, el abogado y economista del grupo que nunca perdió la esperanza de que el resto de nosotros entendiera el materialismo histórico.
Y Francisco, con el que compartía además los estudios de medicina y el anhelo de una vida en común.
Doy un paseo por el avión. Me gusta volar pero siempre produce cierto desasosiego saber que estás en medio de un océano a diez mil metros de altitud y muchísimo más lejos de cualquier trozo de tierra firme, ¿me quedará a mí algo firme después de todo esto?.
De nuevo en el asiento retomo la carpeta. Una foto en Berlín en el Check Point Charlie. Qué lejano resulta ahora el muro pero yo no puedo aislarlo de mi vida en Alemania. Allí empecé a labrarme un nombre en el campo de la salud pública, trabajaba en la universidad y asesoraba a diversas organizaciones.
Pero recibí una oferta de Atlanta. Yo solo sabía que allí estaba la coca-cola y que era la capital de Georgia. Escuché a Ray Charles cantando Georgia on my mind y aunque al principio se trataba solo de un curso acabé pasando allí siete años.
Y en el 92, cuando España parecía capaz de todo, a Vancouver con Philippe.Lo había conocido en Atlanta por motivos de trabajo y fue la persona con la que más intimé en todo este tiempo.En algunos momentos tuve de nuevo la ilusión de una vida compartida con la persona amada incluso llegamos a pensar en hijos, pero probablemente ya estaba demasiado acostumbrada a mi soledad. La foto nos muestra felices a los dos en el Pacific Spirit Regional Park cerca de la Universidad de la Columbia Británica en la que trabajábamos.
Han vuelto a darnos de comer y nos vamos acercando al final del viaje.Apenas quedan tres documentos en la carpeta.El primero terriblemente doloroso de nuevo es una carta, esta vez de mi madre y escrita apenas unos días antes de morir. Su última carta. No pude asistir a su entierro pues había ido a pasar unos días al norte de Vancouver, a una cabaña aislada del mundo en lo que sería el último intento de salvar la relación con Philippe. Al llegar encontré a la vez la noticia de su muerte y su carta. La hoja se nota gastada y manoseada incluso con la huella de alguna lágrima. Es muy breve y puedo imaginar a mi madre escribiéndola con sus últimas fuerzas:
Querida hija, siempre te quise y siempre te querré pero no pude permitir que arruinaras la vida de tu padre al que también quise siempre.Hice prometer a tu hermano que me ayudaría a recuperarlo y para eso era necesario que ningún escándalo nos perjudicara. Él no te apoyaría, y créeme, todavía hoy sufre por ello. A cambio tu padre recibiría tratamiento de forma discreta y yo me comprometía a no dejarle pasar ni una afrenta sin informarle de inmediato.Los primeros meses fueron difíciles y a punto estuvieron tu padre y tu hermano de llegar a las manos en más de una ocasión.El tiempo jugó a nuestro favor hasta que tu padre empezó a sufrir una demencia senil que hoy le tiene apartado de toda realidad de lo que doy gracias a Dios.No supo querer y esa fue su desgracia.
Para cuando leas esto es probable que esté muerta pero quiero que sepas que mi amor por ti jamás disminuyó. Sé que tú también me quieres y que por eso no podías soportar mi sufrimiento.Juan hizo lo que hizo forzado por su amor hacia mí y no le dejé alternativa.
Siempre estuvimos muy orgullosos de tus progresos y nunca te olvidamos.
Siempre te querré.
Ahora ya no podía evitar las lágrimas que corrían por mis mejillas y que a duras penas lograba disimular apoyando la cara en la ventanilla.
No necesitaba ver el siguiente papel pues lo conocía de memoria:
Juan, querido Juan ¿cómo ha podido pasar? Siento tanto nuestra separación que no acierto a describirlo. Solo sé que no quiero desperdiciar el resto de mi vida y quiero que tú y tu familia tengais un lugar preferente en ella. Mañana a las dos de la tarde llegaré a Madrid.¡ Te quiero tanto… !
El avión se preparaba para el aterrizaje mientras guardaba de nuevo los papeles en la carpeta. El último de ellos un correo múltiple a todos mis recuperados amigos:
Si estáis dispuestos a perdonar a una amiga ingrata llego a Madrid mañana a las dos. Si no, os iré buscando puerta por puerta para pediros perdón y no descansaré hasta que lo concedáis.




CUALQUIER OTRO DÍA, DE DENNIS LEHANE

SINOPSIS La novela se desarrolla mayoritariamente en Boston de 1918 a finales de 1919 y en ella se entrecruzan las historias de Babe Ruth...