TODO ESTÁ PERDIDO


Noto cierto sosiego después de tomar la decisión. Quizás pudiera intentar alguna maniobra pero sería un grito desesperado y fundamentalmente estéril.
Puedo sentir las miradas de los que, a mi espalda, esperan mi decisión.
Mi posición privilegiada me permite observar el campo de batalla.
Mi mente retrocede unas horas en el tiempo. Los dos ejércitos frente a frente en perfecta formación. La tensión en aumento esperando su primer movimiento, intentando preverlo.
Puedo reconstruir la secuencia de todas las órdenes, mis sentimientos, los cálculos realizados y la justificación de mis decisiones: el ataque a mi flanco derecho con la intención de debilitar mi atención en el resto de escenarios, el arrojo de mi caballería a la que no supe facilitar el apoyo que necesitaba, un par de contraataques desesperados en un intento de evitar una derrota en toda regla…
Vuelvo al momento actual aunque se que durante días no podré evitar pensar en todo esto, que cada paso lo analizaré una y mil veces con la pretensión de intentar averiguar que hubiera pasado si…
El silencio es absoluto. Mejor, así todos podrán oírme.
Una última mirada reafirma mi postura. Paro el reloj, ya no hay vuelta atrás. Cojo mi rey y lo tumbo sobre el tablero mientras alargo la mano hacia mi contrincante. ¡Enhorabuena, muy bien jugado!
Mientras estrecho su mano oigo como el análisis de la partida ya ha comenzado entre los espectadores.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Te felicito tus microrrelatos ya tienen un estilo propio... siempre sorprenden aunque supongo que esta vez también hay una experiencia personal...

COSAS APARENTEMENTE INTRASCENDENTES Y OTROS CUENTOS, DE PERE CALDERS

S INOPSIS " Pere Calders es un maestro del relato breve. En sus cuentos medita sobre el concepto de realidad, a la manera de Kafk...