TODOS SOMOS EMIGRANTES; TODOS VENIMOS DE ÁFRICA



“Todos somos emigrantes; todos venimos de África” ¿Te imaginas donde recordé la frase? En Burgos. ¿Sorprendido? Seguro que no lo estarías tanto si te hubiera hablado primero de Atapuerca.
Pues en Burgos está el Museo de la evolución humana. Aparece tras cruzar el río Arlanzón – yo te aconsejaría que utilizaras el puente de San Pablo para poder disfrutar de las estatuas del Cid y de otros ilustres burgaleses.
El museo irrumpe como un gran cubo de cristal, luminoso y diáfano, en lo alto del Paseo de Atapuerca.
Al entrar te sorprende su amplitud de espacios y grandiosidad; aunque distribuido en varios niveles, el techo es visible desde todos y puedes ver el cielo a su través. Unas terrazas con vegetación parecen integrar el museo en la sierra de Atapuerca, recordándonos cómo era esta en diferentes épocas de su pasado.
Primero te llevan a la sierra de Atapuerca y te explican sobre el terreno los míticos yacimientos que luego verás reproducidos: Sima de los huesos, Gran Dolina, Trinchera del ferrocarril, etc...
De vuelta al museo puedes ya contemplar los fósiles más emblemáticos de Atapuerca, del homo antecessor y del heidelbergensis, sus herramientas de piedra, sus adornos y los restos de otros mamíferos.
La siguiente planta está dedicada a la evolución en términos biológicos. Subes al Beagle y casi puedes ver a Darwin escribiendo lo que acabaría siendo su gran obra: El origen de las especies por medio de la selección natural. También puedes contemplar reproducciones a gran escala de los dibujos de laboratorio de Ramón y Cajal, pero lo mejor de ese piso está en el centro; reconstrucciones escultóricas de las más emblemáticas especies de homínidos que habitaron nuestro planeta. Miras a los ojos a Lucy y te estremeces al recordar que vivió hace más de tres millones de años. La sientes cercana con su extraña mezcla de fuerza y fragilidad en apenas treinta kilos de peso. Y te emocionas con todos, con lo que significan, con su historia (cómo no hacerlo al recordar, por ejemplo, que hace cientos de miles de años ya cuidaron de una niña con graves problemas de desarrollo, o de un adulto con problemas de movilidad).
En la siguiente planta puedes enmarcar la evolución en términos culturales que no dejan de impresionarte: los orígenes del arte (¿recuerdas Altamira?), los distintos asentamientos, la organización social, los ritos funerarios...
Y la última planta se configura a modo de mirador desde el que contemplar los distintos ecosistemas plantados, imaginando los animales que existirían, por estos mismos terrenos, en cada una de las épocas. Fíjate que desde esa planta del museo no se ve la ciudad de Burgos, sólo los árboles, y que conforme vas bajando vuelves a integrar la ciudad en tu visión.
Volviendo por el puente de San Pablo se atisba la catedral de Burgos visible desde toda la ciudad. Mañana otras piedras, otras pinturas, otras herramientas nos seguirán hablando del hombre, de su historia, de su paso por la tierra.

No hay comentarios:

COSAS APARENTEMENTE INTRASCENDENTES Y OTROS CUENTOS, DE PERE CALDERS

S INOPSIS " Pere Calders es un maestro del relato breve. En sus cuentos medita sobre el concepto de realidad, a la manera de Kafk...