UN RAYO DE SOL, LOS DIABLOS

No tengo ni idea del motivo pero este verano sonarán por Aquí, y hasta que cambie de opinión, canciones españolas de los años 60 a 80.
Establecidas las premisas, que mejor que una canción que fue número en 1970.
El grupo, Los diablos, tuvo otros éxitos como Oh, oh, July, Fin de semana o Mi talismán.
Ya han terminado el curso escolar pero os sigo recomendando visitar los blogs amigos.
Feliz lunes y mejor semana a todos.

LAS LEGIONES MALDITAS, DE SANTIAGO POSTEGUILLO

Aquí tenemos el segundo libro de la trilogía que Santiago Posteguillo dedica a la figura de Publio Cornelio Escipión, Africanus.
El Escipión acaba de arrebatar Cartago Nova a los cartagineses y envía a Cayo Lelio a Roma para intentar conseguir otras dos legiones con las que terminar de expulsar a sus enemigos de Hispania.
El título del libro hace referencia a las legiones V y VI desterradas en Sicilia. Son los derrotados de Cannae que sobrevivieron y huyeron siendo condenados al destierro tal y como narraba el primer libro.
Como siempre me pasa en estos casos tenía ganas de reencontrar a todos los personajes - generales, senadores, tribunos, legionarios...- que ya conocía y ver los nuevos que fueran apareciendo.
El libro que utilizo es de la edición número 24 y que como todos los que he podido leer de Ediciones B, tiene un cuidado diseño. Su precio 22 euros aunque también puede conseguirse en otros formatos.
Ya os iré contando mis impresiones.
 De lo poco que llevo puedo adelantaros que este libro se sigue leyendo con la misma fluidez que su predecesor.

TODO EMPEZÓ HACE SEIS MESES


Todo empezó hace seis meses cuando alguien pronunció aquello de “Te tengo que contar algo que…”

Era un lunes y recuerdo que estaba sentado en el vagón del metro con la resaca del primer madrugón tras el fin de semana. Incapaz de leer, oía música con los auriculares de mi teléfono.

Con los ojos cerrados no me di cuenta de la pareja que se sentó a mi lado. Los entreabrí cuando oí lo que prometía ser el comienzo de una historia- no puedo evitarlo, siempre llama mi atención- pero volví a cerrarlos cuando continuó la frase: “... ayer me contó mi cuñada. Resulta que donde trabaja su hermano…”

De repente había perdido todo interés. Hermano de la cuñada. Sonaba lejano, sin interés. Decidí cerrar los ojos y seguir escuchando música.

No sé el tiempo que pasó pero de repente oí que nombraban mi empresa. Al parecer se estaba produciendo allí una bonita historia de amor. La protagonista era una becaria llamada Susana que acaba de empezar a trabajar. No la conocía bien, apenas había intercambiado algún saludo con ella, así que me dispuse a volver a mi música.

La casualidad quiso que en ese momento acabara la música que tenía seleccionada y mientras buscaba la siguiente lista no pude evitar oír lo que contaban del chico. Ella no sabía su nombre pero la descripción fue tan exhaustiva que mi teléfono cayó al suelo. Afortunadamente pensaron que mi expresión se debía al accidente con el teléfono y dejaron de prestarme atención en el acto para seguir con su historia.

Eso me permitió recobrar una mínima compostura. El teléfono se me fue de las manos porque estaban hablando de mí. Era imposible. ¿Cómo podía estar en plena historia de amor con Susana si sólo le había dado los buenos días? No acertaba con los botones del teléfono pero seguí escuchándola. Mi edad, el departamento en el que trabajaba, mi posición en la empresa. Era yo, no había duda, pero ¿cómo era posible? ¿sería una pesadilla?

Me encontraba tan aturdido que a punto estuve de interrumpirles para aclarar lo que, a buen seguro, era un enorme malentendido. Afortunadamente, antes de recuperarme y hablarles se levantaron y bajaron del tren.

Me quedaban un par de paradas para recuperarme y pensar en lo que había pasado. Mi cabeza se obstinaba en buscar la forma de explicarlo todo. Aquello debería tener algún sentido. Recuerdo incluso haber pensado que me reiría de mi aprensión cuando todo tuviera una explicación razonable. Porque debía tenerla. Eso no admitía discusión.

Era imposible que mis compañeros no notaran mi turbación. Muchas veces les hablé de mis depresiones dominicales, así que tenía la esperanza de que achacaran mi comportamiento a una suerte de reagudización de la depresión en una lluviosa mañana de lunes. Mi paranoia alcanzaba tal nivel que recuerdo la idea de que pudiesen relacionar mi estado con el de un recién enamorado presa de la fiebre y la incertidumbre de esos primeros días.

Creo que esa fue la gota que colmó el vaso. Una historia, irreal y confundida por una pasajera con la que coincidí esta mañana en el metro estaba afectando mi vida. Había que acabar con aquel tipo de cosas antes de que crecieran y tuvieran vida propia. Sólo había una solución. Hablaría con Susana, aclararía lo sucedido y nos tomaríamos un café riéndonos de los malentendidos que pueden llegar a producirse.

A media mañana encontré la excusa para dirigirme a su departamento. Le preguntaría sobre un expediente en el que ella participaba y luego, como quien no quiere la cosa, le contaría lo del metro y nos reiríamos al ver cómo todo se había confundido.

Al llegar a su despacho, que por lo que sabía compartían dos chicas y un chico, vi a una chica rubia que en ese momento estaba de espaldas consultando un libro de la estantería:

- Hola, buenos días ¿Susana?- no estaba seguro de que fuera ella-

Y entonces se volvió. Nos miramos y casi me ahogué en sus ojos. Pude salir de ellos, pero a duras penas y rendidamente enamorado. Creo que ni llegué a preguntarle sobre aquel expediente que a aquellas alturas no me importaba ya lo más mínimo. Por supuesto, nada le comenté de la conversación en el metro. Lo único que salió como había planeado, y aún no sé cómo, fue el tomarnos un café endulzado con su sonrisa.

Algunas veces parece que el universo entero conspira contra ti, pero otras, muy pocas, y que no todos pueden llegar a experimentar, lo hace a tu favor. Y en esos momentos, eres el hombre más afortunado del mundo. El más feliz.

Susana y yo descubrimos unas afinidades y unas complicidades que hicieron fluir nuestra relación. Viajes, lecturas compartidas, largos paseos hablando de todo y de nada, silencios…

Seis meses en que la felicidad era tal que me preguntaba cómo podía estar pasándome a mí y si no estaría provocando algún tipo de desequilibrio en el universo, alguna alteración en la constante búsqueda de equilibrio entre el ying y el yang.

Cuando en nuestros viajes despertaba abrazado a ella me sentía el hombre más feliz del planeta y sólo pensaba cómo sería empezar todos mis días siendo ella lo primero que vieran mis ojos. Quería compartir mi vida con ella y decidimos ir a vivir juntos

Pero justo cuando mi felicidad debería ser mayor, me despierto todas las mañanas con sudor frío bañando mi piel. ¿Y si nos equivocamos?

Estoy en la estación del metro. Llevo los auriculares conectados y suena la misma música aunque algo más bajita. Llega el tren y como estoy en las primeras paradas de su recorrido puedo elegir asiento. Es el mismo que aquella vez. Cierro mis ojos. ¿Dónde me llevará el viaje de hoy?

Oigo un leve ruido. Son ellos. Se han sentado enfrente de mí. Mi corazón necesita más espacio. Intuyo que están hablando de nosotros. Lo sé. Por el cariz que está tomando la conversación sé que en unos minutos todo se habrá aclarado. Quiero a Susana, quiero a Susana.

- ¿sabes cómo acabó aquella pareja que conoció el hermano de mi cuñada? No te lo vas a creer. Resulta que…

Estoy en el andén. He bajado del metro cuatro paradas antes de mi estación. No quiero conocer mi futuro. Si Susana tiene que dejarme prefiero que sea ella quien me lo diga. ¿Qué interés puede tener saberlo con antelación? Voy a disfrutar de nuestro amor lo que tenga que durar y haré lo imposible para que no tenga fin. Está decidido.

Voy andando al trabajo con una paz y felicidad que no sentía hace tiempo. Además me encuentro con Susana y puedo darle el primer beso del día.

Sólo debo tener cuidado con una cosa. A la pareja del metro la conozco y puedo evitarla, pero no tengo ni idea del aspecto de su cuñada ni de su hermano, así que deberé evitar con sumo cuidado las conversaciones ajenas.

- Susana, tienes razón en eso de que siempre oigo la música muy bajita. A partir de mañana subiré el volumen de mis auriculares.

QUERÉTARO



Querétaro, la palabra propuesta por el actor mexicano Gael García Bernal, ha sido elegida la palabra favorita del español en este año 2011.
Le siguieron en las votaciones las palabras gracias, propuesta por el cantante Raphael,  sueño,  del profesor Luis Rojas Marcos, y libertad propuesta por Mario Vargas LLosa.
En el diccionario no aparece esa palabra pero al parecer para los mexicanos  significa, además de una de las 32 entidades federativas de México, la "isla de las salamandras azules".
La palabra se dio a conocer entre los actos del Día E que se celebraron en los 78 centros del Instituto Cervantes.

NYNPHAE, LVDI SCAENICI

Al parecer en Roma en todos los juegos ( ludi) se celebraban representaciones teatrales ( ludi scaenici).
Con ese nombre se crea en Italia, Ludi Scaenici grupo de investigación y recreación de la música y la danza en la antigua Roma.
¿Y qué hace esta música Aquí? La razón es sencilla. Tras el agradable paréntesis de la novela negra de Curvas peligrosas, retomo la trilogía que Santiago Posteguillo dedica a Publio Cornelio Escipión Africano, para lo que sólo me falta comprar el libro.
La representación que os pongo se llevó a cabo en el marco de los actos de Tarraco Viva de 2007 y es en Tarraco donde Publio el Africano, instaló su primera residencia en Hispania.
Como siempre atentos a los blogs amigos y a la Conspiración de lectores, en esta semana de fin de curso.
Feliz lunes y mejor semana a todos.

CURVAS PELIGROSAS, DE SUSANA HERNÁNDEZ (III)

Curvas peligrosas es la primera incursión de Susana Hernández en la novela negra que, estoy seguro, se va a convertir en una buena serie merecedora de nuestra atención.
Lo primero decir que es un libro que se lee con mucha facilidad, los personajes se van presentando en torno a las dos protagonistas principales, las subinspectoras Váquez y Santana; la primera veterana en su trabajo y la segunda en su primer destino como policía. Dos personalidades muy distintas que logran conjuntar un muy buen equipo de trabajo.
Y en torno a ellas el resto de personajes que se van entrelazando. Unos provenientes del ámbito laboral, otros del familiar y personal de cada una de las protagonistas, y otros que van atravesando ambos espacios.
Personajes muy bien definidos, sobre los que volveremos a saber y que se desenvuelven en el entorno urbano de Barcelona, con especial atención en esta entrega al barrio de El Raval.
La trama, digamos negra está muy bien resuelta, aunque puestos a pedir se me ha hecho corta. De todos modos, imagino este libro casi más como una presentación de los personajes para las sucesivas entregas de la nueva pareja de policías.
Puede resultar algo confusa, la publicación del libro por la Editorial Odisea, una editorial gay-lésbica,  ya que en mi opinión pesa más la trama negra de la novela, que la orientación sexual de una de sus protagonistas. Y ahí estaría el único "pero", aunque muy chiquitín: la calidad de la edición. El aspecto es el de una edición de bolsillo un poco descuidada, con algunos fallos en el texto. Pero quede claro que en ningún momento se afecta el sentido de la historia ni desmerece la calidad de la novela.
Libro pues absolutamente recomendable, con la irrupción de una nueva pareja de policías en la novela negra española - y  por primera vez una pareja de mujeres- de las que espero poder leer un montón de nuevos casos.


"NO ES NO" Y UN VESTIDO NO SIGNIFICA "SI". NUNCA

Me entero gracias a El País de hoy de la existencia del movimiento SlutWalk, que por cierto nació en Toronto.
El movimiento nace del insultante comentario de un policía de esa ciudad que en una conferencia en la Universidad recomendó que "... la mejor forma de prevenir un asalto sexual es evitar vestirse como una fulana" ( Empleó el término slut que podría traducirse como fulana).
Y el comentario colmó la paciencia, y no me extraña de mujeres hartas de comentarios machistas provenientes de jueces o policías.
Se han producido marchas en Toronto, Londres y el pasado domingo en México.
" Este movimiento pretende decirle a la sociedad civil, política, religiosa o cualquiera en este país, que no importa la vestimenta, el lugar ni la compañía; nada justifica la imposición de relaciones sexuales o el acoso sexual. La mujer no provoca violencia ni agresión".
Es increíble que en el siglo XXI se sigan planteando este tipo de debates que olvidan entre otras cosas:
- que nadie debe decirle a una mujer como vestirse
- que solo ella decide sobre su cuerpo
- que un No es un NO siempre y en el momento en que se diga
- que está claro que aún nos queda mucho camino por recorrer.
La imagen corresponde a la marcha de Londres y proviene de la edición digital de The Guardian.

NACÍ FELIZ, ESO AYUDA ¿NO?

Creo que esa es una de las primeras frases que puedes leer en la exposición Un mundo flotante, fotografías de Jacques Henri Lartigue ( 1894-1986) que puede visitarse en el CaixaForum de Madrid, hasta el próximo domingo.
Es una preciosa colección de fotografías en la que puede seguirse el afán del artista, desde niño, por captar con la fotografía la memoria, la fragilidad, la felicidad de una realidad que desaparece al instante.
"Desde niño padezco una especie de enfermedad. Todas las cosas que me maravillan se escapan sin que pueda guardarlas lo suficiente en la memoria".
"La felicidad, la juventud, la luz, la belleza son verdades fugaces".
"La vida es algo maravilloso que baila, salta, vuela, ríe y pasa".
Es fácil imaginar lo que supondría para él la fotografía, el poder detener la magia del instante, capturar los días felices.
A los ocho años comenzó un diario con fotografías que le acompañaría durante toda su vida y que se ha convertido en testigo inmejorable de toda una generación.
En este enlace podéis ver algunas de sus fotografías.

IT COULD BE SWEET, PORTISHEAD

La canción de hoy es atribuible a Curvas peligrosas, el libro que ahora estoy leyendo.
Justo antes del primer capítulo, Susana Hernández, su autora escribe la primera estrofa de la canción- que por cierto sonará en uno de los capítulos:
I don't want to hurt you                No quiero hacerte daño
No reason have I but fear             No hay razón, pero tengo miedo
And I ain't guilty                           Y yo no soy culpable
of crimes accused me of                de los crímenes de que me acusan
But I'm guilty of fear                      Pero soy culpable  de tener miedo

Por cierto Portishead es un grupo musical británico y esta canción pertenece a su primer álbum Dummy, publicado en 1994.
Hoy es el último día de selectividad- menudas fiestas-  y en el colegio están haciendo los últimos exámenes ( en la universidad durarán aún algo más).
Como siempre os aconsejo visitar las páginas amigas, empezando por la Conspiración de lectores.
Feliz lunes y mejor semana a todos.

CURVAS PELIGROSAS, DE SUSANA HERNÁNDEZ (II)

Desde que supe del libro, creo que a través de Mila, me apeteció leerlo y claro después de poder asistir a la presentación  en el Bibliocafé, mucho más.
Novela negra, con parte de su ambientación en El Raval de Barcelona, donde por cierto estuve hace poco así que voy reconociendo algunas de las calles que aparecen.
A modo de introducción, deciros que es el primer caso de la subinspectora Rebeca Santana que tendrá de compañera a Miriam Vázquez, más curtida en el trabajo y de complicado carácter.
En la contraportada habla de un pasado trágico de Santana que iremos descubriendo a lo largo del libro.
En resumen: buenos ingredientes para una novela negra.
Ya os iré contando pero  puedo adelantaros que lo poco que he leído me ha gustado y mucho.

AFRICANUS, EL HIJO DEL CÓNSUL, DE SANTIAGO POSTEGUILLO (II)

En primer lugar he de reconocer mi afición por la novela histórica, y dentro de esta por la historia de Roma. 
Yo Claudio fue lo primero que leí sobre Roma ( en este caso el Imperio) y luego la serie de libros de Collen McCullough, anterior en el tiempo.
Pues bien con Africanus, el Hijo del Cónsul, recorremos una época anterior a todas estas, centrándonos en la segunda de las guerras púnicas ( o romanas), que todos estudiamos,
El libro te da la oportunidad de vivir esa época, de sentirla.
Centrada en la figura de Publio Cornelio Escipión, seguimos tanto la vida e historia de los grandes personajes de  Roma ( senadores, cónsules, tribunos..) como la de los ciudadanos de base ( por ejemplo con el trabajador, legionario, comerciante que acabará siendo Plauto el autor teatral).
Podemos vivir las fases previas a las batallas, pasar miedo y frío con los legionarios o asistir a los movimientos tácticos de dos de los grandes estrategas de la época, Aníbal Barca y Publio Cornelio.
Batallas entre romanos y cartagineses, con sus ocasionales y cambiantes aliados, pero también entre las distintas facciones del senado romano.
El libro es ameno, fácil de leer y de entender. Me ha encantado y tras un breve paréntesis, seguiré con la segunda entrega.
Sigo pensando que la historia de Roma es apasionante.

ETERNAL FLAME, THE BANGLES

Eternal flame es una de esas canciones que podría haber aparecido por Aquí en cualquier momento, cuando elegía grupos por la letra o el año de la canción. Fue candidata más de una vez pero bueno, ahora llegó el momento.
The Bangles, se formó en California a principios de los 80, y fue uno de los primeros grupos formado exclusivamente por mujeres.
Eternal Flame, fue uno de sus mayores éxitos, y estaba incluido en el álbum Everything ( 1988).
Interesantes conclusiones sobre las bibliotecas infantiles y juveniles en la Conspiración de lectores, de visita recomendada, como el resto de blogs amigos ( esta vez me gustaría llamaros la atención sobre Somos y las entradas de Sammy)
Esto me está quedando ya largo para ser un lunes así que..
Feliz lunes y mejor semana a todos

CURVAS PELIGROSAS, DE SUSANA HERNÁNDEZ

El sábado asistí en Bibliocafé  a la presentación de Curvas peligrosas, la nueva novela de Susana Hernández.
Presentaban a Susana, María José Garrido y Mila Martínez, grandes amigas de Aquí Ágora, que lograron un ambiente agradable y distendido.
Esta vez, es su tercera novela, Susana se atreve con el género negro iniciando una nueva serie, que esperemos perdure en el tiempo.
Entre los varios ingredientes la pareja de policía protagonista (subinspectora Santana e inspectora Vázquez) y el barrio de El Raval de Barcelona.
Sólo puedo deciros que me apetece mucho y que ya contaré más cosas cuando vayamos a leerla en el club de lectura.


EL CLUB DEL CRIMEN PERFECTO


Que horror, justo cuando llego al andén, sale el metro.
Tengo que esperar al siguiente lo que significa que, casi con toda seguridad, perderé el enlace y llegaré tarde a la reunión.
Cojo el teléfono para advertir con un mensaje de mi retraso y al hacerlo aumenta mi mal humor por recordarme que debo sacar mis gafas. Me pongo a teclear sin ahorrar letras, cosas de la edad,             " Llegare un poco tarde pero alli estare". Selecciono a Raúl de los contactos y le doy a enviar: "mensaje enviado".
Subo al siguiente tren y pienso en nuestro “Club del crimen perfecto”. Comenzó hace unos años y reunió a un grupo de lo más variado en torno a una común afición, la novela negra.
Raúl, Mari Ángeles, Noelia, Luis, Roberto y yo fuimos los fundadores. Asistimos a un taller de novela negra y a partir de ahí todo fluyó con naturalidad.
Todas las semanas nos reuníamos para hablar de un libro, una película, un autor. Pero el mundo de ficción se nos fue haciendo pequeño y sin darnos cuenta estábamos analizando casos reales de todos los lugares del mundo. Opinábamos y hacíamos conjeturas. Y cuando el autor era detenido estudiábamos el caso y sin darnos cuenta buscábamos sus errores, lo que había fallado, el porqué lo habían detenido.
Sin darnos cuenta dejaron de interesarnos las películas y los libros. Nos debíamos a un fin superior: idear el crimen perfecto. Especulaciones, conjeturas, pros, contras, argumentarios diversos, pruebas científicas. Todo estaba permitido. Es divertido.
Hace unas semanas, una noche en que prolongamos nuestra charla más allá de la cena y en que bebimos con generosidad Raúl, sin alterar el tono y sin el menor atisbo de emoción lo dejó caer con naturalidad:
No dudo de nuestras capacidades y se que, cueste lo que cueste, daremos con el crimen perfecto. Pero será sobre el papel y eso no bastará. Estaba claro desde un principio, aunque sólo ahora acertemos a vislumbrarlo, que nuestro objetivo, nuestra única finalidad es perpetrar el crimen perfecto. Una finalidad en si mismo, y para una sola vez. No somos asesinos pero las cosas que se empiezan hay que terminarlas. Un crimen perfecto que supondrá la disolución del club. Si tenemos éxito y en un plazo prudencial no nos detienen, cenaremos en el mejor restaurante del país y jamás volveremos a vernos. Si fallamos, el club se disolverá en la cárcel.

Se inició un debate sobre lo acertado de la proposición en el que al principio, animado por el alcohol, participé con entusiasmo. De repente noté unas miradas que no me parecieron de juego y broma y he de confesar que me asusté. Nunca he sido buen actor así que mi cara debió ser un fiel reflejo de lo que me ocurría. Se dieron cuenta y tras un intercambio de miradas entre ellos comenzaron a reírse de mi.
Ja,ja,ja. Tenías que haberte visto, pensabas que nos habíamos vuelto unos asesinos
– Pero hombre cómo has podido creer que quisiéramos matar a alguien.

Sonrío al recordar cómo me tomaron el pelo y como seguro que hoy siguen haciéndolo pues desde entonces y por motivos laborales no he podido participar en las reuniones.
Un poco más y se me pasa mi parada. A veces me distraigo demasiado con mis pensamientos. Bajo en el último momento y al hacerlo tropiezo con una persona. Al esbozar una disculpa me doy cuenta que me resulta familiar. Noto una pequeña punzada creo que por la hebilla de su bolso.
Al salir de la estación, el aire fresco abre mi mente y recuerdo sus ojos. Era Noelia, estoy seguro. ¿Por qué iba disfrazada? ¿Por qué no me dijo nada? Tropiezo y estoy a punto de caer al suelo. Me encuentro mareado. A duras penas llego a un banco donde sentarme. Cierro los ojos. Me doy cuenta ahora. Me dieron la oportunidad, pero no estuve a la altura. Era lógico que la prueba fuera conmigo. Me estoy muriendo pero estoy seguro de que tardarán en darse cuenta. Sólo verán a una persona sentada en un banco con una sonrisa en la cara, feliz, descansando. Sonriendo por lo absurdo de la situación. Por sentir un cierto orgullo del grupo que sé, estoy seguro de ello, logrará su objetivo. Porque sé que en la cena, brindarán por mi. Al fin y al cabo no es nada personal.

CUALQUIER OTRO DÍA, DE DENNIS LEHANE

SINOPSIS La novela se desarrolla mayoritariamente en Boston de 1918 a finales de 1919 y en ella se entrecruzan las historias de Babe Ruth...