ELOGIO DE "MONSIEUR" GERMAIN


Fernando Savater publicaba el sábado en El País un artículo a propósito de la autoridad de los maestros.
Para el autor la auctoritas del maestro es cosa que algunos conquistan merced a sus dotes personales, pero ese carisma no basta porque hay buenos profesores que no lo tienen y alumnos y padres refractarios ante él.
Pone el ejemplo de la armonía conyugal: no puede ser ordenada por un juez pero por si acaso es bueno que haya una legislación clara contra el maltrato.
La figura del profesor debe ser reforzada: dotarla de rango de autoridad pública no es sino institucionalizar el respaldo social que siempre merece.
Monsieur Germain fue el maestro de Albert Camus en la escuela primaria y fue el destinatario de la primera carta que su antiguo alumno escribió al ganar el Premio Nobel.
En su contestación, en 1959, Louis Germain tras recordar episodios del pasado se centraba en las amenazas que " en tanto profesor laico" veía cernirse sobre la escuela pública. "Creo que, durante toda mi carrera, he respetado lo que hay de más sagrado en el niño: el derecho a buscar su verdad". Por eso le alarmaban las noticias sobre ciertos Departamentos franceses donde las clases se daban con un crucifijo en el aula: " Lo considero un abominable atentado contra la conciencia de los niños".
Como siempre intento poner lo que a mi más me ha llamado la atención del artículo ( esta vez con ideas de Savater y Germain ) esperando que os induzcan a su lectura. Como siempre son cosas interesantes para reflexionar coincidas o no con sus planteamientos.

No hay comentarios:

COSAS APARENTEMENTE INTRASCENDENTES Y OTROS CUENTOS, DE PERE CALDERS

S INOPSIS " Pere Calders es un maestro del relato breve. En sus cuentos medita sobre el concepto de realidad, a la manera de Kafk...